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Cada vez son más
las razones que documentan el por qué es sumamente
conveniente proporcionarle leche materna al recién
nacido. Los beneficios son muchos, tanto para la mamá
como para el bebé.
En primer lugar, el vínculo que
se establece desde el primer momento entre madre e hijo
es único y valiosísimo para ambas partes.
El pequeño encuentra entre los brazos de su mamá
la protección y seguridad que necesita, después
de haber habitado en un lugar tan especial, confortable
y a su medida, durante nueve meses. Al succionar calma su
ansiedad y disminuyen sus temores ante lo desconocido. Hasta
aquí nos referimos a la parte afectiva.
En cuanto a los beneficios salubres para el bebé,
son de destacar con un altísimo grado de importancia:
la extracción de la primera leche del pezón
materno, llamada "calostro", que posee una gran
cantidad de vitaminas y minerales, a la vez que actúa
como una vacuna preventiva contra enfermedades infectocontagiosas.
La naturaleza es sabia, y es ella quien hace posible la
producción de leche en las glándulas mamarias,
que al proporcionársela al bebé, éste
ingiere la cantidad de sustancias nutrientes que necesita
para satisfacer sus necesidades. La leche "elaborada
especialmente para el recién nacido", es fácilmente
digerible por él, así pues que difícilmente
le produzca vómitos, gases u otro tipo de molestias
al incorporarla a su organismo.
Está comprobado que los niños
alimentados con leche materna no se enferman tan frecuentemente,
ya que adquieren defensas no comparables a las que podrían
tener al alimentarse con otro tipo de leche.
Las diarreas son casi nulas, ya que es poco probable el
riesgo de contraer gérmenes. También se ha
comprobado mediante diferentes estudios que los bebés
alimentados con leche materna están menos expuestos
a contraer otras enfermedades, ya sean intestinales, o problemas
de otitis, neumonía o meningitis.
La mamá también se hace acreedora a gran cantidad
de beneficios.
En primer lugar, se incrementa en forma positiva su autoestima,
ya que sabe que su hijo se alimenta con la leche que ella
es capaz de producir.
Mediante otros estudios se ha comprobado que se reduce altamente
el riesgo de contraer cáncer de mama y de ovario.
También al dar de mamar, el bebé exhala hormonas
que hacen posible que el útero se contraiga más
fácilmente y en menos tiempo, disminuyendo la cantidad
de hemorragias.
La mamá que amamanta a su bebé, pierde esos
kilos que le han quedado de más con mayor facilidad.
Algunos consejos:
Es sumamente importante que vos, mamá,
que le vas a dar la teta a tu bebé, te alimentes
bien. Eso no significa que tengas que comer por dos. Tenés
que consumir todo tipo de alimentos que te aporten vitaminas
y beber mucho líquido (leche, agua, jugos exprimidos,
etc. Nada de alcohol ni cigarrillo, por favor).
Te recomendamos higienizar los pezones antes de ofrecerle
la teta a tu hijo. Lo podés hacer rápidamente
embebiendo una gasita en agua. En cuanto al jabón
que utilices, te recomendamos que sea neutro, y lo enjuagues
muy bien con abundante agua.
Es conveniente que al nacer el bebé, se lo coloque
casi inmediatamente sobre su mamá, para ofrecerle
la teta y que aprenda cuanto antes a succionar. Es muy común
que en los primeros tiempos, apenas mame un poco, se quede
dormido. Se cansan rápidamente.
El bebé, al alimentarse durante
sus primeros meses de vida con leche materna, no necesita
beber agua, aún en época de elevadas temperaturas.
Cuanto más succione el bebé, mayor será
tu producción de leche.
Ante cualquier duda que tengas, además de contar
con las personas especialistas de la institución
en donde te atendés, podés recurrir a otras
entidades que funcionan sin fines de lucro, para ayudarte
a una lactancia exitosa.
Aún antes de nacer tu hijo, te brindan la oportunidad
de asistir a reuniones donde esclarecerán tus temores.
Entre estos
lugares te mencionamos, para que tengas en cuenta:
Liga de la Leche: 4772-2440; Asociación Ayuda Materna
ÑuÑú: 4791-9490; Amamanta: (grupo de
apoyo a la lactancia materna) 4717-2904 / 4744-6872 / 4749-9024;
Amamarte: (grupo de apoyo a la lactancia materna y crianza)
4746-5084; Mamás del Sur: (grupo de mujeres que orientan
sobre la lactancia) 4207-3940. Seguramente hay muchos más.
Para finalizar te repetimos que este método
de alimentar a tu bebé es rápido, higiénico,
económico y seguro. Si estás insegura en cuanto
al aumento de peso de tu hijo, haciéndole los controles
médicos que te indiquen, te sentirás más
tranquila.
A veces no es muy cómodo el estar cambiándote
los protectores mamarios porque se te mojaron; o cuando
estás duchándote, sentir que de tus pezones,
ante el estímulo de agua tibia, comienza a salir
leche. Quizás no sean todo lo coquetos que vos querés
los corpiños que utilizás mientras dure el
período de lactancia, pero pensá en todos
los otros beneficios que estás brindándole
a tu bebé y sintiendo vos misma.
Vas a ver que pesan más en la balanza y no te vas
a arrepentir.
Suerte y no olvides comunicarte con quienes te brindarán
todo su apoyo. |