Mientras
que disfrutamos del sol del verano una creciente y persistente
ola de calor puede significar un riesgo real para la salud
de la embarazada y su bebé.
El
Servicio Meteorológico Nacional lanzó recientemente
una alerta al
respecto de las altas temperaturas que en la actualidad
soportan diversas
regiones de la Argentina. El organismo prevé que
la ola de calor se
extenderá y alerta sobre los riesgos de la salud
en general. En vistas a
esta situación el Ministerio de Salud puso a disposición
del público medidas preventivas para paliar la situación
tomando especial atención en personas mayores de
65 años, niños y quienes padecen enfermedades
crónicas específicas.
Sin
embargo, las mujeres embarazadas deben también tomar
especial cuidado respecto a estas altas temperaturas ya
que la “intolerancia al calor” es unsíntoma
habitual del embarazo. A lo largo de los nueve meses de
gestación latemperatura corporal es, de por sí,
un poco más alta que la normal, con locual, el calor
agregado del ambiente puede tener mayor impacto en este
grupode personas.
Una sensación
térmica elevada debe observarse con cautela en particular
durante el primer trimestre del embarazo. Un <http://www3.interscience.wiley.com/cgi
bin/fulltext/118670675/HTMLSTART>
estudio publicado por el British Journal of Obstetrics and
Gynecology del
2005 concluyó que la exposición a altas temperaturas
está relacionada con
nacimientos de peso levemente reducido. Las temperaturas
excesivas causan que el cuerpo materno reacciones contrayendo
los vasos sanguíneos como método de enfriamiento
reduciendo la cantidad de nutrientes que pasan hacia el
feto.
Al
mismo tiempo, aquellas mujeres en las últimas semanas
de embarazo deben también tomar cuidado para evitar
partos prematuros y otras complicaciones.
Estos no son motivos para entrar en pánico, pero
sí para tomar medidas para protegerse a sí
mismas y al bebé por nacer.
Los síntomas
de un “golpe de calor” a los que se debe esta
atento son:
· temperatura
corporal elevada (más de 39.5 C);
· piel
enrojecida, seca y con alta temperatura;
· pulso
rápido e intenso;
· dolor
de cabeza pulsante;
· mareos
y vértigo;
· nauseas
y vómitos;
· inconsciencia.
¿Cuál es la mejor forma de evitar
problemas?
Mantenerse
hidratada es básico, sin embargo, el consumo exagerado
de agua puede ser tan nocivo como su falta ya que beber
agua en exceso puede llevar al cuadro conocido como “intoxicación
por agua”. Por más extraño que suene,
la sobre hidratación con agua conduce a un desequilibrio
de los electrolitos quedando el organismo expuesto a condiciones
de baja concentración de sodio.
El cuadro además incluye cansancio muscular, calambres
y en los casos más severos, pérdida del conocimiento.
Un consumo razonable de líquidos es de 1,5 a 3 litros
diarios dependiendo de la masa corporal, como regla general,
por cada kilo de peso corporal se requieren 31.5 ml de agua,
aumentando levemente su consumo con el aumento de las temperaturas
(medio litro diario más sería suficiente).
Buenas alternativas al agua son los jugos cítricos,
la leche y las bebidas deportivas, en particular para aquellas
mujeres que transpiran bastante. Por supuesto, evitar el
consumo de alcohol – aunque para la embarazada esto
debería ser rutina independientemente del clima-
ya que este produce el efecto contrario, es decir, deshidrata
en lugar de hidratar.
Modificar
o acomodar la dieta es otro buen consejo. Se recomienda
evitar las comidas pesadas ricas en grasas e hidratos de
carbono y dar preferencia a los platos fríos, en
particular ensaladas y frutas. Al contrario de lo que dicta
el saber popular, el consumo extra de sal no es necesario
ya que en general, el consumo de sal en nuestra dieta es
elevado de por sí.
Evitar la exposición
solar, buscar áreas frescas y de sombra. Utilizar
ventilador y aire acondicionado y evitar los lugares poco
ventilados. Evitar
el permanecer en autos estacionados. Si no hay alternativa,
como por ejemplo tener que viajar en subterráneo,
es aconsejable llevar una botella con agua para hidratación.
Durante condiciones de calor extremo buscar refugio enlocales
con aire acondicionado como cines y shoppings. De encontrarse
disfrutando de sus vacaciones, permanecer al sol por períodos
cortos y fuera de los horarios de mayor incidencia (11 de
la mañana hasta 3 de la tarde), el uso de protector
solar a partir de factor 15 es primordial. Todo
protector debe ser aplicado por lo menos 15 minutos antes
de la exposición y reaplicado con cada baño.
Siguiendo
estos consejos básicos y el sentido común,
la embarazada podrá muy fácilmente ignorar
las alertas de altas temperaturas y disfrutar de esa
etapa tan particular en la vida de una mujer.
FUENTE:
Blog www.sergiopasqualini.com.ar
Dr.
Sergio Pasqualini
Director, Halitus Instituto Médico
Romina Tomeo
| Coordinadora de Prensa & Difusión |
…………………………………
Halitus Instituto Médico
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