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lo cotidiano, el pH de la zona vulvar es ácido
e inferior al de otras partes del cuerpo situándose
en un rango de 3,8 a 4,2 con la finalidad de impedir
el crecimiento de bacterias. Sin embargo, durante
el embarazo la mamá protagoniza diversos cambios
hormonales que comprometen directamente la capa protectora
ácida. De esta manera, la variación
a un pH mayor a 4,2 puede alterar el equilibrio en
detrimento de la flora habitual dejando espacio a
la proliferación de gérmenes patógenos.
Por esta razón, los 9 meses de gestación
representan una de las etapas más vulnerable
de la mujer para adquirir infecciones del tracto ginecológico.
En este sentido, es necesario que toda mamá
tome cuidados especiales para mantener su zona íntima
limpia y protegida durante esta importante etapa de
la vida. Entre las principales recomendaciones se
encuentran:
Usar ropa interior de algodón o que tenga cubierta
de algodón en toda el área de la entrepierna.
Asimismo, se debe evitar utilizar un tamaño
de ropa interior que no alcance a proteger toda el
área vulvar ya que quedaría expuesta
al contacto con su ropa exterior.
No utilizar ropa muy ajustada o de materiales sintéticos.
Lavar su ropa interior con jabón de barra y
enjuague, sin dejar residuos.
Lavar la zona íntima con un jabón especial
con pH ácido que limpie eficientemente, hidrate
y ayude a prevenir infecciones del área vulvoperineal.
No se recomienda utilizar desodorantes íntimos,
talcos, aromatizantes, ni sales de baño o burbujas.
Evitar traumatismos de la región genital como
el rasurado, la depilación o fricción.
No utilizar tampones.
Si se tiene cambios en el flujo vaginal, prurito,
ardor o mal olor, no automedicarse y consultar al
ginecólogo u obstetra.
Asesoró: Dra. Susana Pilnik, Médica
Ginecóloga, especialista en Endocrinología
Ginecológica. Miembro de la Sociedad Argentina
de Endocrinología Ginecológica y de
la Reproducción (SAEGRE).
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