Embarazo,
gripe estacional y H1N1: la importancia de vacunarse |
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Este
año las mujeres embarazadas tienen un tema más
por el cuál estar alerta: H1N1. ¿Cómo
podría la gripe afectar al embarazo? Los riesgos
específicos de la influenza H1N1 para este grupo
de la población y el hijo por nacer.
Con
la alegría que un embarazo significa también
se suman algunas inquietudes específicas en relación
a la salud de la mamá y el hijo por nacer. Este
año las mujeres que esperan un bebé tienen
un nuevo motivo de preocupación en relación
a su propia salud y la de su bebé: la gripe H1N1.
Para la embarazada no es un tema menor: todos los tipos
de gripe pueden asociarse a una mayor probabilidad de hospitalización
en mujeres embarazadas, tanto a gripe estacional como H1N1.
La experiencia demuestra que, durante la temporada invernal,
si una mujer cursando el último trimestre de su embarazo
contrajera gripe, la probabilidad de que el cuadro se complique
y requiera de hospitalización es cuatro veces mayor
que si no estuviera embarazada. En este sentido, las
embarazadas poseen grados de complicaciones comparables
a personas de 65 o más años de edad, en particular
si contraen gripe durante el último trimestre del
embarazo.
Debido a este riesgo incrementado, se debe fomentar la vacunación
masiva de mujeres embrazadas por la gripe estacional. La
vacuna de la gripe estacional posee un nivel positivo de
respuesta extraordinario. Ha sido desarrollada, manufacturada,
perfeccionada y aplicada durante décadas en cientos
de millones de personas en todo el mundo. El historial de
eventos adversos graves es bajísimo. Pocos
han sido los eventos adversos asociados con la vacuna que
puedan ser catalogados como de gravedad.
La cepa de la gripe H1N1 2009 está teniendo incluso
un mayor impacto sobre mujeres embarazadas en comparación
con la gripe estacional. Las mujeres embrazadas se ven realmente
afectadas y complicadas por este virus. Si bien es
difícil obtener cifras oficiales definitivas para
este grupo poblacional para la Argentina, en Estados Unidos,
durante el 2009 alrededor del 6% de las internaciones y
decesos por el virus de la influenza H1N1 correspondieron
a mujeres embarazadas.
Viendo el lado positivo sobre las enseñanzas que
la epidemia 2009 de la H1N1 nos ha dejado, podemos
destacar el flujo de información que comenzó
a circular en relación a las gripes y la necesidad
de prevención. El mundo entendió que
tanto la gripe estacional como H1N1 es un problema que reviste
seriedad para la mujer embarazada, y por lo tanto, debe
estar preparada e inmunizarse.
La vacuna monovalente, denominación que recibe la
vacuna que previene la cepa de influenza H1N1 2009, se aplica
en forma gratuita para embarazadas en hospitales y centro
de salud públicos. Estudios clínicos
previos han probado que la vacuna es segura tanto para la
población en general como para este grupo específico.
Las pruebas de la vacuna en mujeres embarazadas fueron concluyentes
también respecto de la dosificación: una sola
dosis es suficiente para estimular un sistema inmune de
protección contra el virus de la gripe H1N1.
Vacuna monovalente: la mejor protección para el hijo
por nacer
Además de la mamá, el bebé por nacer
también queda protegido. Vacunarse resulta
ser la mejor opción para proteger al hijo una
vez nacido. Los bebés menores a 6 meses no
son vacunados y por lo tanto, deberán ser protegidos
por sus madres, con la persistencia de anticuerpos maternales.
Estudios focalizados en la entrega de anticuerpos maternos
hacia el bebé han concluido que, en general, casi
todos los niveles de anticuerpos que la madre posee en su
torrente sanguíneo pasan eficientemente al
bebé a través de la placenta. Es decir,
estos bebés por nacer estarían siendo inmunizados
en tanto las mamás reciban las vacunas conteniendo
los anticuerpos al momento del nacimiento. No sólo
la mamá se estaría beneficiando de la vacuna
sino también el recién nacido.
Con el nacimiento, la lactancia materna es fundamental.
No se debe suspender el darle pecho aún habiendo
la madre contraído la enfermedad. Las madres que
estén amamantando deben continuar haciéndolo
mientras reciban tratamiento para la gripe. Los bebés
que reciben leche materna no se enferman y lo hacen con
menos frecuencia en relación a la gripe respectos
de aquellos que no la reciben. La lactancia materna protege
al bebé. La leche materna transfiere los anticuerpos
de la mamá al bebé; son los anticuerpos que
ayudan a combatir enfermedades.
En caso de que la mamá haya contraído la gripe
H1N1 es importante tener en cuenta algunas consideraciones
básicas:
• el cuidado del bebé debe siempre llevarlo
a cabo personas no enfermas;
• si la mamá está demasiado enferma
para amamantar, se deberá recurrir al sacaleches
y que alguien más se encargue de la alimentación
del bebé;
• el médico puede considerar que la mamá
tenga que hacer uso de una mascarilla en contacto con el
bebé;
• evitar toser y estornudar en la cara del bebé;
• lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón.
No recibir la vacuna significa ponerse en un estado de riesgo.
Durante el 2009, mujeres embarazadas que gozaban de un excelente
estado de salud padecieron un estado de enfermedad
tan severa que implicó permanencia en unidades de
cuidados intensivos. Hoy la experiencia e investigación
nos llevan a concluir que en relación al embarazo
la vacuna debe ser recomendada y aplicada.
Romina Tomeo
| Coordinadora de Prensa & Difusión |
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