Durante
este período la mujer puede sufrir con mayor frecuencia
casos de cefaleas y migrañas. Es indispensable consultar
al especialista y no automedicarse
Alrededor
del 40% de la población general tiene alguna vez
a lo largo de su vida, cefalea (dolor de cabeza), esto sin
distinguir de qué tipo de dolor se trata dentro de
la extensa clasificación actual de la Sociedad Internacional
de Cefaleas (IHS).
Si bien no existen aún en Argentina, datos epidemiológicos
fieles en cuanto a la prevalencia de esta afección
y exceptuando algunos tipos especiales, más frecuentes
en varones (Ej.: cefalea en racimos), en general, las cefaleas
son más frecuentes en el sexo femenino.
Y en especial durante el embarazo son comunes la cefalea
de tipo tensión y la migraña. En cuanto al
primer tipo, puede manifestarse durante todo el embarazo,
sin una periodicidad estricta, y no parece tener relación
con los cambios hormonales producidos durante la gestación.
En cambio, en los casos de migraña los niveles elevados
de estrógenos durante el embarazo tendrían
influencia en la aparición de la misma, mientras
que la progesterona ejercería un efecto protector.
Las cefaleas de tipo tensión se caracterizan por
manifestarse en todo el cráneo, con un dolor leve
o moderado, no son invalidantes y en general, no se asocian
otros síntomas (náuseas, vómitos, intolerancia
a luz y sonidos), aunque la presencia de alguno de ellos
no excluye el diagnóstico.
En tanto, en la migraña, en general, el dolor es
hemicráneo (duele una mitad de la cabeza, en forma
alternada), es invalidante, se asocia con náuseas,
vómitos, intolerancia a luz y sonidos, y el dolor
es de mayor intensidad que en la de tipo tensión.
El problema durante la gestación consiste en la dificultad
para utilizar los medicamentos habituales, dada la posibilidad
de daño sobre el feto. Sin embargo, el paracetamol,
la metoclopramida y los derivados de morfina parecen ser
seguros. Las medidas no farmacológicas como calor
y masoterapia también pueden ser de utilidad.
Asimismo, luego del parto, y durante el período de
lactancia, debe observarse con cuidado la elección
del fármaco, dado que muchos de ellos pasan a la
leche materna, pudiendo afectar al recién nacido.
En consecuencia, es fundamental concurrir al especialista,
a fines de determinar un tratamiento específico para
cada paciente, y de esta forma garantizar la salud de la
madre y su hijo.
Fuente: Dr. Daniel Gestro - Médico Neurólogo
- Sector Cefaleas y dolor del Hospital de Clínicas
José de San Martín
Para
más información y/o contacto con especialistas
favor llame a:
María José Criado
Teléfonos: 54 11 50314546 – 9
mjcriado@mauroyestomba.com.ar
|