| Hoy
en día los nuevos papás tienen a su
disposición gran cantidad de bibliografía
muy completa, como soporte de las cosas que les pueden
suceder y cómo deben actuar. Asimismo existen
muchas revistas y los medios de comunicación
son muchos y en todos se puede encontrar material
de información acerca de cómo acompañar
a sus hijos durante su crecimiento y desarrollo.
De todos modos nada es universal y aplicable para
todos los pequeños de igual manera.
Cada niño es un mundo. Cada uno es diferente
y tiene su propia y única personalidad.
No obstante es conveniente que tengamos en cuenta
algunas pautas que nos ayudarán a la hora decisiva.
No existe una edad precisa sobre cuándo comenzar
a entrenar a los niños a dejar los pañales.
La edad promedio es entre 2 y 3 años. A no
desesperar, papis!!!!!
Es posible encontrar niños que requieren un
poco más de tiempo: la llegada de un hermanito,
una mudanza, comenzar con el jardín, etc.,
pueden enlentecer este proceso.
Estar “atentos” a ciertas “pistas”
que nos muestre el pequeño nos será
de mucha ayuda, como cuando se levanta después
de una siesta o de dormir toda la noche y su pañal
…continúa seco!!!.
Pero la curiosidad del niño y sus preguntas
son quizás el punto clave que nos indica que…el
momento ha llegado!!!! A emprender la tarea!!!
Ahora bien, tengamos en claro que nadie nace sabiendo
hacer las cosas: Debemos estar preparados para dedicarles
mucho de nuestro tiempo a la tarea de entrenarlos
a dejar los pañales… y toda nuestra paciencia.
Debemos tener muy presente que casi todo lo que los
niños hacen es por imitación: Somos
su ejemplo. Una buena idea sería que viera
cuando otros van al baño, invitándole
a hacer lo mismo. Lo ideal es que usen ropa cómoda,
que ellos mismos puedan ponerse y sacarse. Pantaloncitos
con elástico en la cintura. También
algo importante que tiene que ver es la época
del año: la primavera o el verano serían
las estaciones adecuadas por razones obvias.
Cuando el pequeño avisa es importante motivarlo
a que siga haciéndolo y para esto las palabras
de estímulo resultan un muy buen recurso.
Cuando no avisa no hay que reprocharle ni ridiculizarlo.
Tampoco compararlo o castigarlo. Recuerden que él
requiere del apoyo de los que lo rodean.
Deben recordar que si en una familia se producen cambios
de cualquier índole, (la llegada de otro bebé,
una mudanza, la desaparición de un ser querido,
etc.) es conveniente posponer unos meses más
el entrenamiento, ya que hay que dedicarle tiempo
y paciencia.
Exitos y recuerden: A ser papás también
se aprende!!!
Lic. Amalia Novatti
Psicóloga
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