| Después
de nueve meses de espera, tu sueño hecho realidad:
tu bebé está en tus brazos. Dejás
la clínica y vuelven al hogar. Todo ha salido
bien, ser madre te hace feliz… y sin embargo
experimentás sensaciones que te confunden:
tristeza, miedo, angustia.
¿Es normal?
Sí, se considera que todas las mujeres experimentan
"depresión puerperal", aunque no
todas la manifiestan de la misma forma o con la misma
intensidad. Saber de antemano qué es, cómo
te puedes llegar a sentir y cuáles pueden ser
las causas, te ayudará a manejarla mejor si
aparece.
La depresión post-parto es una depresión
temporaria relacionada con el embarazo y generalmente
aparece entre la segunda y octava semana después
del alumbramiento. Los síntomas de la depresión,
la cual puede durar desde semanas hasta un año,
pueden ser muy intensos y aterradores. La mujer inclusive
puede llegar a sentir que no puede hacerse cargo de
la criatura o demasiado avergonzada como para hablar
de estos sentimientos con su pareja.Sin embargo, es
bueno que compartas esta información con tu
pareja, pues él también estará
experimentando muchas emociones encontradas y si desconoce
el origen de tu tristeza, se le hará difícil
comprenderte y contenerte.Al igual que los cambios
durante el embarazo, la respuesta física y
emocional de una mujer después del parto, puede
ser muy diferente a la de otra; de hecho puede variar
de un embarazo a otro en una misma mujer.
Lo ideal es que consultes con tu médico, para
asegurarte que tus emociones están dentro de
los parámetros normales o si necesitás
ayuda profesional.
Las mujeres que tienen mayores probabilidades de padecer
esta enfermedad son aquellas que cuentan con un historial
clínico de depresión o ansiedad o que
han padecido de depresión posparto en otro
embarazo.
Los factores que incrementan
estos riesgos son los siguientes:
• Un historial clínico de síndrome
premenstrual
• Tener un bebé con problemas físicos
o de conducta
• Un acontecimiento estresante como ser la muerte
de un ser querido, separación, mudanza, etc.
• Falta de apoyo emocional y baja autoestima
• Expectativas poco realistas con respecto a
las responsabilidades maternales
• Imposibilidad de dormir suficientes horas
• Depresión o ansiedad durante el embarazo
• Un embarazo largo o difícil
• Un embarazo no deseado
Los síntomas que la mujer puede experimentar
son:
• Incapacidad de dormir o dormir mucho aunque
el bebé esté despierto
• Cambios en el apetito
• Preocupación extrema o falta de preocupación
por el bebé
• Sentirse incapaz de cuidar de su hijo o de
quererlo
• Hiperventilación (falta de aire)
• Tristeza o ganas de llorar en forma constante
• Ira hacia el bebé, su esposo o familia
• Ansiedad y ataques de pánico
• Tristeza, sentimientos de desesperanza
• Pérdida de la memoria, falta de concentración
• Temor de dañar al bebé
• Sentimientos de culpa y desvalorización
• Temor de dañarse a sí misma
• Falta de interés en las relaciones
sexuales
• Sentimientos de confusión
• Letargo o fatiga excesiva
• Cambios de humor
Tratamiento
Muchos profesionales de la salud consideran que los
cambios hormonales que se producen durante el embarazo
y luego, después del parto, son los responsables
de esta enfermedad. El estrógeno y la progesterona,
las hormonas reproductivas femeninas, aumentan considerablemente
durante la gestación y luego disminuyen de
la misma manera después del parto; estos cambios
aparentemente son los que dan lugar a la depresión
posparto. Cuanto antes se detecta la depresión
posparto, más fácil resulta sobrellevarla
y recuperarse. Es importante recurrir a un profesional
en la materia y no tratar de resolver todo sola. La
psicoterapia también se prescribe comúnmente
para combatir este desorden emocional. Tu doctor posiblemente
te refiera a un psicólogo que se especialice
en depresión posparto. El terapeuta puede brindarte
apoyo emocional y ayudarte a comprender tus síntomas.Existen
además, grupos de apoyo donde se reúnen
las madres para conversar sobre su depresión
y compartir experiencias. Estos grupos están
por lo general encabezados por un terapeuta que dirige
las charlas y brinda consejos y asesoramiento. Según
los médicos, también es importante que
la mujer retome su rutina habitual cuanto antes: que
salga, frecuente familiares, amigos y si es posible,
que haga ejercicio físico.
Prevención
La depresión post-parto se puede prevenir evitando
expectativas poco realistas con respecto a cómo
será la vida cotidiana una vez que haya nacido
el bebé. Hablar con otras mujeres embarazadas
o mamás primerizas también constituye
una buena fuente de apoyo emocional, al igual que
recurrir a amigos y familiares, limitar las visitas
cuando nace el bebé ya que estas pueden causar
un gran agotamiento. No tratar, apenas pasado el nacimiento,
querer hacer todo lo que hacía antes y limitarse
solamente a las tareas que el bebé le permite
día tras día.
• Lic. Amalia Novatti
Psicóloga
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