| El
plan alimentario de la embarazada debe satisfacer
las necesidades nutricionales de la madre y las del
bebé en gestación.
Es por ello que la alimentación debe ser equilibrada,
variada y completa. Para cumplir con ello se necesitan
consumir cantidades adecuadas de alimentos de todos
los grupos.
De esta manera el plan alimentario es completo en
hidratos de carbono, proteínas y grasas. Además
se deben cubrir los requerimientos de vitaminas y
minerales. Entre ellos principalmente calcio, hierro,
ácido fólico y colina, nutrientes críticos
en el embarazo. Por tal razón es imprescindible
que la embarazada consuma a diario mínimamente
estas cantidades de porciones de los siguientes alimentos
que son fuente de dichos nutrientes:
- Carnes: alimento fuente de hierro, imprescindible
para prevenir la anemia durante el embarazo. La deficiencia
de hierro puede causar anemia en la embarazada y trastornos
en el aprendizaje de los niños. Se debe consumir
una porción diaria. El hierro de la carne se
denomina hierro hemínico y es el que más
absorbe y aprovecha nuestro organismo.
Lácteos y derivados: alimento fuente de calcio.
El calcio es necesario para la formación de
los huesos y dientes del bebé. Si la madre
no consume las cantidades adecuadas de este mineral,
el calcio será tomado de los huesos de la madre,
corriendo el riesgo de sufrir osteoporosis y el consiguiente
debilitamiento de los huesos y mayor probabilidad
de sufrir fracturas. Se deben consumir 5 porciones
diarias de alimentos de este grupo.
Se debe evitar el consumo de manteca, crema y quesos
duros ya que éstos contienen calcio pero son
muy ricos en grasas saturadas y calorías.
Huevo entero: alimento fuente de colina. La colina
es esencial para el desarrollo del cerebro y los centros
de la memoria del bebé en gestación.
La colina se encuentra en la yema. Un huevo diario
cubre el 50% de las recomendaciones. Se debe consumir
1 unidad diaria.
El resto de las vitaminas y minerales se cubrirá
consumiendo frutas, verduras y cereales, preferentemente
integrales. Se deben incluir verduras y frutas en
las 2 comidas. Los cereales pueden consumirse de 3
a 5 veces por semana. Todos estos alimentos además
son fuente de fibras que ayudan a evitar la constipación.
Con respecto a los azúcares y dulces, se pueden
consumir en cantidades moderadas. Los edulcorantes
artificiales pueden incluirse, evitando el exceso
de los mismos. No hay evidencia que los mencionados
sean riesgosos para la salud. De todas maneras es
recomendable ir variando el tipo de edulcorante: aspartame,
sacarina, acesulfame.
Los aceites es preferible consumirlos en crudo, como
condimento para las verduras, ensaladas o pastas.
La hidratación es muy importante para evitar
la constipación. Se deben beber 8 vasos de
líquidos. Entre ellos se puede incluir agua,
jugos naturales, infusiones y caldos desgrasados.
Además es conveniente que se realicen las 4
comidas principales, y si es posible 2 colaciones.
Es importante evitar el ayuno y el salteado de comidas
para no sufrir hipoglucemias ni acidez.
Finalmente, para condimentar las comidas se deben
utilizar condimentos suaves y evitar el exceso de
sal, ya que puede causar hipertensión en el
embarazo.
Lic. Romina Sayar
Nutricionista (CIN) |