Estas
condiciones deben continuar teniéndose presentes
cuando el bebé ya esté en casa.
No se debe fumar en el cuarto del bebé y es
aconsejable que ninguno de los integrantes de la pareja
o habitantes de la casa lo hagan en la misma. Es conveniente
que las visitas tampoco fumen en la casa donde habitan
pequeños.
El cuarto del niño debe estar bien ventilado
y no debe hacer ni frío ni estar demasiado
calefaccionado. La temperatura ideal a tener en la
habitación debe oscilar alrededor de los 20¼
C.
Es recomendable abrigar al bebé con mantas
finas y no gruesas, las que son más pesadas.
Recordemos que una manta doblada es equivalente a
dos mantas.
Si la habitación permaneció caldeada
durante el día, dificilmente sea necesario
dejar prendida la calefacción por las noches.
Los bebés no deben dormir con bolsa de agua
caliente ni con manta eléctrica. Tampoco cerca
de una fuente que emane calor (ya sea radiador, estufa
o rayos solares). No es preocupante que el bebé
tenga sus manitos o piecitos fríos. Esto se
da con bastante frecuencia.
La cabeza del bebé debe estar descubierta y
no tiene que existir la posibilidad que la misma sea
tapada por las mantas. Asimismo, al ingresar con un
pequeño a un lugar cerrado (sea éste
una casa, un coche, un colectivo, etc.) se le debe
descubrir su cabecita y también quitarle algún
abrigo si es demasiado notorio el cambio de temperatura,
aunque esto suponga que el bebé se despertara
si estuviese dormido.
El colchón de la cuna del bebé debe
ser firme y plano. Debe permanecer siempre limpio,
cubriéndolo con una sábana en iguales
condiciones. Al acostarlo, sus pies deben llegar al
borde de la cuna, moisés o cama.
Se lo debe tapar para abrigarlo sólo hasta
las axilas, sacando sus bracitos por fuera de la sábana
o manta que lo cubra. No debe haber sobre su camita
juguetes de ninguna clase (incluyendo peluches), chupetes,
almohadones ni otro tipo de objetos.
El bebé no debe dormir en la misma cama con
sus padres, hermanito ni otra persona. En su camita
debe dormir él solito.
El bebé debe ser acostado boca arriba o de
costado. Nunca boca abajo. De acuerdo a diversos estudios
realizados , confirman que es imposible que los bebés
puedan asfixiarse con su vómito. (cosa que
se creía probable años atrás).
Es conveniente que durante los primeros meses de vida
(hasta aproximadamente los 6 meses) el pequeño
duerma en la misma habitación en que duermen
sus padres. |