La
ecografía es un método de diagnóstico
por ultrasonido cuyo origen se remonta a los años
1974 y 1975. Al momento de su aparición,
este estudio se practicaba con aparatos muy antiguos
que, con el avance de la tecnología, consiguieron
desarrollarse y perfeccionarse, dando lugar a interesantes
adelantos en cuanto a diagnóstico por imágenes.
En Obstetricia, se utiliza como estudio prenatal
necesario para todos los embarazos.
ECOGRAFIA VS. OTROS ESTUDIOS
La aparición de la Ecografía permitió
agilizar y mejorar los diagnósticos. Cuando
no existía este estudio, cualquier paciente
podía llegar a quedar internado por 4 ó
5 días hasta saber qué padecía,
con la angustia que esto traía a todo el
grupo familiar.
En la actualidad la ecografía permite en
la embarazada con un solo estudio, establecer la
vitalidad del embrión rápidamente,
así como también cualquier otro tipo
de patología que pueda detectarse en un diagnóstico
por imágenes.
Con la ecografía se obtiene un diagnóstico
correcto y se puede brindar un rápido tratamiento.
Si bien la ecografía proporciona un panorama
exacto, depende mucho la tecnología que se
utilice para hacerla. A mayor avance tecnológico,
habrá mayor precisión en el diagnóstico.
Cuanta más experiencia tenga el médico
operador, habrá mayor exactitud en los resultados.
LAS ECOGRAFIAS AYER Y HOY
Antes que existieran las ecografías, los
controles se hacían como se hacen ahora:
midiendo la panza con un centímetro, tomando
la presión y controlando todos los elementos
clínicos, aunque no se pudiera visualizar
absolutamente nada. El médico palpaba la
panza controlando su crecimiento y se realizaba
un chequeo mensual.
En la actualidad y gracias al notable desarrollo
de la tecnología, aparece la ecografía
transvaginal, la ecografía 2D, la ecografía
3D y la ecografía 3D en tiempo real, también
conocida como ecografía 4D.
Es conveniente y aconsejable que la primer ecografía
durante el primer trimestre se practique por vía
transvaginal , porque con ella casi no existe margen
de duda científica y se pueden apreciar mejor
todas las estructuras.
La ecografía 2D se trata de una ecografía
en dos dimensiones: se toman como elementos el largo
y el ancho de la estructura a diagnosticar.
El nacimiento de la ecografía 3D revolucionó
la tecnología utilizando tres dimensiones:
largo, ancho y volumen. De este modo, se podía
visualizar las distintas estructuras viendo la tercera
dimensión, es decir, el volumen.
Cabe destacar que la ecografía 2D o ”tradicional”
es tan eficaz como la ecografía 3D. Las patologías
y estructuras que se pueden apreciar en una ecografía
2D son las mismas que aparecen en una 3D. Sin embargo,
el médico puede prescribir una ecografía
3D cuando tiene alguna duda y necesita ver en más
detalle determinado órgano del bebé.
Son muy pocas las patologías que no pueden
llegar a verse con la realización de una
eco en 2 D. Como ejemplo podemos mencionar alguna
anomalía de las manos o de los miembros.
Pero por lo general contando con un buen equipo
y con la eficiencia del médico que realice
la ecografía, todos los órganos y
estructuras se pueden visualizar perfectamente en
una ecografía en 2 D. Por último,
la ecografía en 3D en tiempo real, mal llamada
vulgarmente en 4 D, porque la cuarta dimensión
no existe, constituye una nueva opción e
incorpora un nuevo elemento: el tiempo: la cuarta
dimensión. Su nombre científico real
es ecografía en Tercera Dimensión
en tiempo real y permite observar al bebé
“en vivo y en directo”, es decir, en
tiempo real.
ECOGRAFÍAS: ¿Cuántas?
¿Cuándo?
El bebé no se verá afectado si la
mamá se somete a varias ecografías,
pero no conviene practicarse este estudio “porque
sí”. Aunque no se hayan detectado hasta
el momento problemas ocasionados en las mamás
o bebés que se realizaron más de tres
ecografías durante el embarazo, se estima
que ése es el número indicado y correcto
de este tipo de controles para efectuarse durante
el período de gestación, en un embarazo
que transcurre en forma normal: una en el primer
trimestre, otra a las 20 semanas y una tercera durante
el tercer trimestre.
Desde el punto de vista de la belleza que la imagen
provoca, se sugiere realizar las ecografías
en 3 D en tiempo real en las semanas 19-20-21 y
hasta las semanas 33-34. No se trata aquí
que el método no sirva si se practica en
otro momento del embarazo, pero se sugiere realizarlo
en las semanas mencionadas porque se cuenta con
mayor líquido amniótico, lo que permite
visualizar con más detalle al bebé
y la mamá se pueda movilizar con mayor comodidad.
ECOGRAFIA: ¿PARA CONOCER AL BEBE
O PARA TENER UN DIAGNOSTICO?
Las futuras madres deben comprender que la ecografía
obstétrica no es solamente para visualizar
al bebé y conocer su cara.
El médico debe tomarse su tiempo para realizarla
ya que el principal motivo es el de controlar todos
los órganos, como la cabeza, la columna,
el estómago o los riñones, tarea que
no resulta nada sencilla si no se practica con experiencia
y seriedad.
Se debe prestar especial atención porque
no es sólo un espectáculo para mostrar
al bebé ni un show. Fundamentalmente hay
que tener paciencia y darle lugar a la parte “médica”
de la ecografía.
ECOGRAFIAS QUE FORTALECEN LAZOS AFECTIVOS
Se puede afirmar que la ecografía, como estudio,
permite una mayor conexión entre la madre
y el padre del bebé por nacer.
Poder visualizar al pequeño dentro del útero
materno produce una mayor conexión afectiva
entre sus padres, lo que sin lugar a dudas favorece
a que los lazos entre el grupo familiar queden afianzados
más aún desde ese mágico momento.
La ecografía, entonces, como estudio, no
sólo cumple un rol científico, sino
también un rol social, familiar y afectivo.
Asesoró
Dr. Carlos Canetti, médico ginecólogo
y ecografista,
Director del Centro de Diagnóstico Ecográfico