Es
indispensble manter a los más pequeños
despiertos hasta elevadas horas de la noche, en las
que habitualmente ya duermen, para poder así
poder ver a Papá Noel cargado de los regalos;
observar sus caritas ilusionadas al abrirlos; y festejar
juntos la llegada del nuevo año?
Comienzan entonces las discusiones familiares y el
estrés ¿Los despertamos... los dejamos
dormir?...
"Pero
es una sola vez al año... se lo van a perder"
y así continúan las argumentaciones.
Es entonces cuando estas opotunidades para disfrutar
en familia, con emotivos momentos compartiendo alegrías,
se transforman en peleas, lucha de poderes, etc.
Es
verdad que mucho de lo que organizamos para estas
fiestas es en función de los más pequeños.
Por eso mismo es conveniente según mi opinión,
amoldarnos a sus necesidades, a sus ritmos, a sus
rutinas y a sus horarios.
A los niños entre el año y los tres
ó cuatro años les cuesta mucho mantenerse
despiertos más allá de sus horas habituales
de sueño.
Cuando esto sucede, en general, se tornan irritables,
molestos, fastidiosos, llorosos...
¿Para qué mantenerlos despiertos hasta
tan altas horas de la noche?
¿No
sería más favorable organizar la entrega
de los regalos, la llegada de Papá Noel y los
festejos en un horario más acorde a los horarios
de los pequeños, aunque no sea lo convenido
socialmente (las 12 de la noche)?
Para
que las fiestas sean realmente momentos de amor, de
entrega, de encuentro, con cariño y con paciencia.
Para
que los chicos puedan disfrutar de dichos ratos, de
sus regalos y así los padres logren lo que
tanto ansían: compartir la alegría que
les producen esos aconteceres a sus hijos. Ver sus
caritas con una gran sonrisa, contentos antes que
tediosos, dormidos o molestos.
Algunos
dirán: "es solamente una noche o dos por
año". Sí, es verdad, pero ¿logran
disfrutarla tanto ustedes como los chicos?.
Por qué no ser algo originales y cambiar por
unos pocos años, hasta que los pequeños
puedan lograr esperar hasta las 12 de la noche sin
padecer la espera.
Si
realmente lo que buscamos con y en las fiestas es
lograr armonía, paz, encuentro familiar y sobre
todo disfrutar de un momento especial y diferente.
Entonces,
cambiemos un poco y aceptemos las necesidades de los
chicos más pequeños que luego ellos
lograrán adaptarse a los horarios señalados
socialmente.
¡¡¡Felices
Fiestas y a disfrutar en familia!!!.
Lic.
Analía Mitar
Psicóloga
amitar@fibertel.com.ar |